Jugando bajo la luz

 
La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz.

-Le Corbusier

Parece una definición muy simple, pero es de las más acertadas que cualquiera podrá encontrar. En esta ocasión presento una obra de Luis Barragán que curiosamente saltó en mi mente hace unos días. Se trata de Las Arboledas (1959), en Atizapán, México.

Sin duda Barragán entendió y materializó la definición de Le Corbusier en esta obra de la forma más simple posible. Se crea un recorrido conformado por una serie de árboles que respetan cierto orden y cuya función es crear el efecto de luz-sombra que se lleva hasta un muro blanco, de carácter muy vertical (hasta monumental y protagonista), el cual se impone en contraste con otro muro azulado hacia el fondo, éste más horizontal, en donde se remata un espejo de agua.

Hace unos días, mientras caminaba en una barriada veo lo siguiente:

Una típica barriada que consta de casas repetidas y diseños casi idénticos en cada una (solo diferenciadas por colores de pintura o remodelaciones). En el fondo de una de las calles se encuentra lo más interesante, diría yo. Ahí vino a mi mente la obra de Barragán.

Tal vez no sea el mejor contexto, pero ahí va. El elemento presente más importante: el protagonista muro vertical blanco (depósito en la barriada) que recibe las sombras de la vegetación. Detrás está el otro muro horizontal que no contrasta, pero basta usar la imaginación. Uno pensaría que las casas repetidas son los árboles que imponen un orden. Tan solo haría falta el espejo de agua, pero la línea prolongada en el centro de la calle te da una idea de éste.

Es interesante cómo lo que es tan solo un depósito que sirve para el encargado de la seguridad en la barriada, se transforma en una emulación de otra obra. ¿El arquitecto realmente habrá querido dar esta sensación, o será simple casualidad? No lo sé. Pero ésto solo resalta lo acertado de la definición de Le Corbusier, y el importante papel que juega la luz dentro de la arquitectura.

Tiempo y espacio

Redacción de prensa.com 

El nuevo edificio albergará a todas las oficinas del Tribunal Electoral.

El Tribunal Electoral (TE) entregó a la empresa FCC Construcción S.A. la orden de proceder para la construcción de la nueva sede de esa entidad. El acto, efectuado ayer, martes, se dio luego de la firma del contrato entre ambas partes, informó una nota de prensa.

La nueva sede del TE estará ubicada en un globo de terreno de tres hectáreas cedido por el Ministerio de Economía y Finanzas, situado en el antiguo Motor Pool de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), frente a la Avenida Omar Torrijos Herrera, corregimiento de Ancón. Su fachada consta de tres niveles y es inspirada en el modelo del edificio de la administración de la ACP, explicó el comunicado del TE.

A primera vista parece que estamos frente al edificio de la administración del canal. En el cual se inspiró el diseño según dice el artículo. Y la primera impresión es correcta, ¡estamos frente a un distorcionado edificio de la administración del canal!

Como estudiante de arquitectura, ronda siempre por la cabeza la célebre frase de los profesores: “la arquitectura debe responder a un tiempo y a un espacio.” Sería ridiculo replicar una pirámide egipcia, así como volver a hacer un coliseo romano. De igual forma el tan popular Administration Building responde a un tiempo, una época y a un espacio, un lugar.

Siempre hay formas de lograr que un edificio que es construido en una zona donde hay un tipo y una escala de arquitectura muy definida sea respetuoso del entorno. Por eso el proceso de diseño es tan importante. Se pueden tomar elementos y/o referencias de un lugar para adaptarlos al tiempo y espacio actual. Sin necesidad de repetir algo que ya existe. Lastimosamente, ese parece no ser el caso aquí.

Y ahora que estamos locos con los rellenos en Panamá, ¿por qué no tomamos tierra extraída del canal y hacemos una replica del cerro del A.B. para montar el edificio?

Para más información click aquí.

Memoria y folklore

 
Un día mientras hablaba con una amiga me cuenta que se ha comprado unas cutarras. Hace tiempo no veía unas. La noticia me emocionó y me trajo recuerdos de mi infancia, ya que cuando asistía al kinder solía usar cutarras :).

Con ánimos de conseguir un par, le pregunto dónde las había comprado, ¡y me contesta que en Payless SS! Para mi fue una sorpresa, pues no sabía que las vendieran.

Para ser un poco más tradicional, decido no ir a Payless. Salgo temprano, tomo mi diablo rojo y llego a la Ave. Central donde me dirijo hasta la bajada de Salsipuedes. Entre tanto apiñamiento no fue díficil encontrarlas. Casi la mitad de los establecimientos las vendían. Finalmente encuentro la talla adecuada y salgo con mis cutarras.

A ver si algún amigo se compra una guayabera en Armani.

Un pórtico urbano

 
Desde hace siglos atrás se usan los pórticos en el mundo para indicar accesos a edificios o espacios. Los antiguos egipcios y griegos lo hicieron, y por supuesto, Panamá no es la excepción. La única diferencia es que se usan elementos más naturales y se les da una doble utilidad.

Cables semejantes a telarañas se “tensan” entre columnas para recordarnos que aún vivimos en un ambiente salvaje, caótico y desordenado.

Y claro, si los elementos no estuviesen dispuestos de esa manera, ¿quién sabría que ahí se encuentran las escaleras para accesar a los estacionamientos del lugar?

Al menos sabemos que cumple su función:

¡A jugar el limbo!

 
Pareciera que de alguna manera se le saca provecho a los desperfectos de una ciudad tercermundista. Tácitamente, el poste nos invita a recordar nuestra niñez cuando algunos nos divertíamos con aquél juego llamado ‘limbo‘.

La foto fue tomada con un celular, después de casi ser ahorcado por no estar advertido. Y cuidado, cada vez que pasas, la dificultad aumenta :).

El primero

 
Me encuentro en el salón de clases, y mi profesor (de nacionalidad mexicana) se acerca y me pregunta: ¿quién fue el primer arquitecto panameño?

Una pregunta  que no supe responder, pero que me pareció muy interesante investigar. Los textos dicen, que los primeros arquitectos de panamá, no eran parameños. Obviamente.

En la biblioteca de mi universidad me topo con el libro “Arquitectos del siglo XX en Panamá” en el cual creo poder encontrar mi respuesta.  En él sobresalen Genaro Ruggieri, Gutavo Schay y; por supuesto, Leonardo Villanueva Meyer. Pero de estos tres primeros, ninguno con nacionalidad panameña. Finalmente, el cuarto arquitecto citado, en la página 28 del libro es a quien estaba buscando. Se los presento con una cita:

Arq. Rogelio Navarro:

Nace en Panamá en 1906, arquitecto por la U. de Virginia en 1927, trabaja en New York en la firma del Arq. Kenneth Murchison, regresa a Panamá en 1928, fundando la firma Navarro y Compañía y dicta clases en la escuela de Artes y Oficios hasta 1931.

Como miembro de acción comunal, participa en la Revoluciçon del 2 de enero de 1931 que depuso al Presidente Florencio Harmodio Arosemena. Diputado de la Asamblea Nacional de 1932 a 1936, Presidente del Consejo Municipal de Panamá y miembro de la Junta de Ornato y Embellecimiento, truncando una carrera en ascenso muere a los 36 años en  1942.

Principales obras:

  • Cuartel Central de Policía en Ave. A – 1934 (destruido en 1989)
  • Residencia del Sr. Pablo Otón en calle 43 – 1936
  • Iglesio de Cristo Rey – 1935
  • Edificio del Patio Rochet en Ave. de los Mártires
  • Mercado de Ave. A – 1930

Biografía tomada del libro “Arquitectos del siglo XX en Panamá, un siglo de arquitectura, 1903 – 2003.”

Gran parte de su obra es de estilo “Bellavistino”. Como buen arquitecto, se preocupaba por que sus edificios cubrieran las necesidades de quien lo habitaba, por el clima, la ventilación, y por el reparto funcional de los espacios.

Rogelio Navarro. El primer arquitecto panameño.

Iglesia del Cristo Rey.

Buena arquitectura

 
Qué mejor manera de estrenar el blog que con una de las mejores obras que hay en la Ciudad de Panamá (a mi parecer). Le hago un pequeño homenaje al edificio del Banco HSBC en Marbella (acompañado de tendido eléctrico sobrecargado, tan común en nuestra cultura criolla).

Muchas personas no lo saben, pero este edificio fue diseñado por Skidmore Owings & Merril (SOM) los mismos que concibieron el Burj Dubai, ahora Burj Khalifa. Es un claro ejemplo de que no hace falta que un edificio este cubierto totalmente de vidrio para que sea bonito. Además, es adecuado para el clima tropical húmedo de nuestro país.

El edificio posee aleros que lo protegen de los rayos del sol, y al mismo tiempo el particular diseño los transforma en embudos de viento que refrescan el espacio interior. Además, estos aleros no permiten que las ventanas se ensucien con la lluvia y de esta manera se hace económico el mantenimiento.

Por último, una de las cosas más importantes: la acera.  El edificio deja un andén respetable y bonito, no como solemos ver en el resto de la ciudad. Se nota a simple vista que es agradable caminar frente a él.

“Lo que me gusta es que por donde se le mire el edificio no pierde elegancia, y está hecho para la gente, no para los carros.

En conclusión, el edificio responde a lo escencial: está bien diseñado para el clima, es urbano, y ya. No hace falta más. Es algo muy simple, pero que lo hace muy especial.

Fue construido hace muchos años atrás, pero fue, es y será por mucho tiempo un ejemplo de buena arquitectura.